Introducción – Crónicas de Kamino

El continente de Kairon en regido por 2 grandes reinos: Kamino, conocida como la capital de los dioses, en ella se encuentran los guardianes más poderosos del continente con habilidades para dominar y transformar los cuatro elementos a voluntad, conocidos como los elementales, y el representante de los dioses en el tierra el Rey, con la habilidad de dominar la esencia más poderosa y destructiva sobre la tierra: el rayo. El Rey es también el vínculo entre los dioses y elementales, y sólo un heredero del rayo puede ocupar el trono. Pero también había lugar para aquellos que buscasen su propia fuerza, la ambición e infinita curiosidad del hombre lo llevó a grandes descubrimientos como la alquimia, la magia arcana y la hechicería. Para todos ellos había lugar en el reino de Riben, donde el poder del hombre no provenía de ninguna deidad, era propio y aunque considerado impuro a los ojos de Kamino, para ellos es un arte que ha tardado generaciones en perfeccionarse.

 

En su decimosexta primavera, los elementales deben pasar por un ritual en distintas partes del continente, la mayoría tiene predilección por una isla bautizada como Purgatorio, pues era el lugar donde se podía renacer como elemental; sin embargo algunos elementales se anticipan con intención de evitar a rivales demasiado prometedores, por lo general en el año cuando el futuro rey hace su aparición. El ritual consiste en un enfrentamiento entre todos los elementales, donde se decide si deben conservar o no sus poderes, se sabe que la decisión de los dioses es final y nadie nunca podrá cuestionarla. De ser rechazados sus habilidades se desvanecerán gradualmente en menos de un año, por otra parte, el poder de los hechiceros es ETERNO.

 

Cuando Gallen, hijo del rey y heredero del rayo, fue privado de su justo derecho de sucesión al trono vio en Riben el medio de su venganza. Tras autoexiliarse del reino de Kamino durante 10 años había reunido suficientes fuerzas para dar el golpe contra su hermano y actual rey: Tornold. En un ataque traicionero Gallen deja ciego a su hermano y posteriormente intenta asesinarlo; sin embargo, es rescatado a tiempo por sus guardines quienes perdieron la vida luego de cumplir su última misión: proteger a su rey.

 

La conquista estaba próxima y para evitar la extinción de Kamino los dioses partieron el continente Kairon, salvaron un puñado de seguidores, pero condenando a la parte del reino que aún luchaba por una guerra perdida.

 

Nadie ha podido cruzar las millas suficientes para alcanzar a ver tierra firme del otro lado, el mar es reguardado por Titanes tan grande que derribarían una montaña, tormentas y huracanes que parecen presagiar el fin del mundo y olas tan potentes que atraviesan los barcos como si fuesen de papel. Nadie sabe cuán lejos se encuentra, ni lo que paso con aquellos atrapados en el viejo mundo, pero una cosa es segura no podrán seguir ignorándolo por mucho más.

 

De la conquista de Kamino han pasado 10 años, las historias que hay aquí son solo algunos relatos de lo que sucede en ese enorme mundo.

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